La subida del precio del gasoil que utiliza la flota pesquera está originando graves problemas al sector de la pesca en Europa. Los armadores españoles llevan años pasando situaciones difíciles, a pesar de que se están beneficiando de importantes ayudas económicas por parte del Gobierno de España.
Las principales ayudas son de tipo fiscal, en concreto por el consumo de gasóil no pagan impuestos especiales ni iva. No tienen carga fiscal alguna los carburantes en este sector, una excepción que no tienen otros sectores. La Unión Europea le aprobó a nuestro país el pago de minimis, o ayudas específicas para los armadores, en la actualidad de 30.000 euros por armador, y que próximamente alcanzará los 100.000 euros armador por trienio. También se están dando préstamos con interés cero a través del ICO, y ayudas específicas a la modernización del sector.
Pero la pesca necesita de nuevas ayudas, dada la dificil situación que atraviesa. Las nuevas ayudas tienen que ser coyunturales, como son : el aumento de minimis, de los créditos a los préstamos de interés cero, la paralización temporal de la flota, entre otras.
También es necesario abordar soluciones estructurales, principalmente para apoyar la investigación e innovación en el sector. Es necesario promover nuevas técnicas de pesca, nuevas artes de pesca y nuevos barcos no tan dependientes de las energías fósiles. La reestructuración del sector debe ser el objetivo principal para dar soluciones definitivas a un sector que las requiere.
Pero esta ambiciosas medidas requieren de fondos adicionales de la Unión Europea, a través del Fondo Europeo de Pesca. Para ello, las medidas deben someterse a las normas comunitarias y deben incluirse en la Política Común de Pesca.
La enmienda transaccional que el PSOE hemos propuesto hoy en el Senado, va en ese sentido, sin embargo ha sido el Partido Popular, por razones partidistas, quienes han impedido este consenso de apoyo al sector.