Sobre la Corredera
Siento no acostumbrarme al uso que se le está dando a una plaza tan emblemática para Córdoba como es la Corredera. Nuestra Plaza Mayor, comparable a las de Madrid y Salamanca, ha sido rehabilitada con un gran aporte de recursos, tanto del Ayuntamiento como de la Junta de Andalucía. Se ha recuperado un enclave de mucha centralidad, pero se ha fallado en su uso. El mercado municipal, los comercios y artesanos en los soportales, el mercadillo ambulante, los hostales y bares, hacían históricamente de la Corredera un espacio comercial.

Con su peatonalización y rehabilitación, de la que aún queda el antiguo Pósito, se planteó un importante cambio de uso, principalmente cultural, integrando su actividad en la propia de la Manzana de San Pablo. Una operación infructuosa y fallida. Mientras los comercios expiran, el uso ha quedado reducido a un mar de sombrillas para tomar cervezas y a escasos actos de poca dimensión cultural. La Corredera nos sigue pidiendo a voces, ser elemento significativo de la Córdoba Capital Europea de la Cultura.